Bonnie, Rochelle y Nancy no buscaban una amiga; buscaban una pieza que faltaba. Habían jugueteado con velas y susurros, logrando trucos baratos que apenas encendían una cerilla. Pero cuando Sara se unió a su círculo, el equilibrio cambió. No era solo que ahora fueran cuatro, el número necesario para invocar a los puntos cardinales; era que Sara poseía un linaje que ninguna de ellas terminaba de comprender.
, consumida por la rabia de una vida de pobreza y abusos, comenzó a canalizar una oscuridad que no pedía permiso para actuar. JГіvenes y Brujas: Nueva Hermandad
Sara se quedó sola, pero ya no tenía miedo. Miró sus manos, que aún conservaban el calor de la magia, y comprendió que la no se trataba de hechizos, sino de la fuerza para caminar sola cuando el mundo intenta apagarte. La magia seguía ahí, latente en el viento y en el asfalto, esperando a que una nueva generación de jóvenes se atreviera a reclamar su lugar. Bonnie, Rochelle y Nancy no buscaban una amiga;
, cuya piel estaba marcada por cicatrices de un accidente pasado, usó el glamour para proyectar una belleza impecable, ocultando su dolor bajo una máscara de perfección. No era solo que ahora fueran cuatro, el